Sábado, 19 mayo 2012

Sexualidad



El machismo

El machismo: TU ACTITUD MACHISTA HIERE

       Odio a las mujeres.
¿Por qué pones a las mujeres en el camino del Tao?

La mujer es lo que el hombre ha hecho de ella.  Es un círculo vicioso.  La mujer tiene tanta inteligencia como cualquier hombre, porque la inteligencia no tiene relación  con las hormonas sexuales.  ¿Crees tú que si convirtieras a un Albert Einstein en mujer por medio de la cirugía plástica, perdería su inteligencia?  La diferencia está únicamente en los cuerpos, la diferencia no es de consciencia, ni de inteligencia.
Pero desgraciadamente, el hombre ha decidido reprimir a la mujer.
Durante siglos no ha estado claro para los historiadores el por qué tuvo que suceder de esta manera.  Pero, las últimas investigaciones psicológicas, aclaran muy bien porqué ocurrió: sucedió porque el hombre siente un profundo complejo de inferioridad respecto a la mujer.
Y la raíz básica de este sentimiento, proviene de la capacidad de la mujer para ser madre.  Ella es la fuente de la vida, ella crea la vida. El hombre es incapaz de ello.  Ese fue el motivo para cortarle las alas de libertad, de educación, a todas las mujeres y confinarlas a un hogar-prisión y reducirlas a una fábrica de reproducción, para que el hombre pueda, así, olvidar su inferioridad.
La mujer tuvo que ser rebajada para que el hombre pudiera sentirse cómodo, para que su ego pudiese sentir que ahora no existe ninguna competencia con la mujer.
La mujer no es la causante de todo su mal.  La han torturado durante miles de años.
Ninguna sociedad en el mundo, la ha aceptado como igual al hombre.  Ninguna cultura del pasado le ha dado el mismo respeto que le ha dado al hombre.  Al contrario, han tratado de forzarla a una existencia inhumana.
Y la razón de que la mujer no se rebelara contra hechos semejantes es simple: la misma maternidad, una vez más.  Durante los nueves meses que está embarazada, se vuelve absolutamente dependiente; particularmente en una sociedad que vive de la caza.  Y a propósito, me gustaría recordaros que la sociedad en la que estás viviendo ahora, en la que existen casas, en la que existen ciudades, es una contribución de la mujer, no del hombre.  La casa es la contribución de la mujer.
El hombre cazaba.  La mujer quedaba reducida a un pequeño espacio; naturalmente, comenzó a decorarlo, a limpiarlo, a embellecerlo, y así se apegó a él.  En una sociedad de cazadores, los nómadas tenían que moverse de un lado a otro… porque cuando la caza no les proporcionaba suficiente alimento tenían que desplazarse hacia donde estuviesen los animales. No podían tener ciudades permanentes, sólo tenían tiendas, no casas.
Y puedes observarlo, cuando un hombre está solo, su casa parece una tienda; no es como una casa.  Sin una mujer, sigue siendo una tienda, es un lugar de paso, sólo un techo sin nada sagrado bajo él. Tan pronto como la mujer entra, la tienda comienza a transformarse en casa y finalmente en hogar.
En las sociedades cazadoras, la función de la mujer se reducía a la reproducción; estaba embarazada permanentemente.  Ese se volvió su fracaso.  No pudo pelear, no pudo rebelarse, tuvo que someterse, tuvo que rendirse y, por supuesto, en contra de su voluntad.  Nadie se esclaviza voluntariamente.
Cuando alguien quiere someterse voluntariamente a la esclavitud, no hay problema, pero millones de mujeres han sido forzadas a la esclavitud sin desearlo.  Naturalmente ellas tratan de vengarse de formas indirectas…
Tu actitud machista hiere.
Es simplemente una reacción inconsciente y tienes que estar atento a la reacción para que desaparezca.  Es indigno de tu parte; está mostrando algo tuyo y no acerca de la mujer.  Es tu rabia, es tu odio. Si miraras la historia…
En muchos pueblos, las mujeres no pueden entrar en los templos. En algunas religiones pueden entrar, pero tienen un sector aparte; no es el mismo que el del hombre.  En ninguna religión la mujer es aceptada como aspirante del crecimiento supremo de la consciencia.  Es indigna, no por alguna razón particular, sino por el simple hecho de ser mujer; su crimen es ser mujer.  Y puede evolucionar, pero primero tiene que cumplir una condición: tiene que nacer como hombre.
Estas son formas sutiles de humillación, de apartar a la mujer del mundo del poder, del mundo donde todo está sucediendo.  La mujer no es parte de él.  Ella no es parte de tus guerras, no es parte de tus negocios, no es parte de tus religiones. La sociedad está hecha por el hombre.  Las mujeres están viviendo en una sociedad que no las considera en absoluto.
Tu rabia hacia la mujer es digna de ser observada.  Tal vez, tu rabia es realmente contra ti mismo, tu rabia es contra el hombre, por lo que le ha hecho a la mujer.
Las mujeres han sido víctimas.  No puedes enojarte contra ellas.  En la casa, el marido es la víctima y puede decirse, sin duda alguna, que todo marido está dominado por su mujer; todo marido inteligente tiene que estarlo; sólo algunos idiotas no pueden estarlo.  Pero este es el precio que todo hombre debe pagar, por lo que el género masculino, durante miles de años, ha venido haciendo al género femenino.
Si quieres liberarte de tu ira contra las mujeres, tendrás que hacer una profunda limpieza general en tu interior  y ver que la mujer es la víctima.  Y, al ser la víctima y no tener formas positivas de resistir, de pelear, ha encontrado formas indirectas: quejas, gritos, pataletas.  Simplemente son esfuerzos sin esperanza.  Y, naturalmente, su rabia contra toda la humanidad se centra en un hombre: el marido.
La libertad de la mujer será también la libertad del hombre.  El día en que la mujer sea aceptada como igual, con las mismas oportunidades para crecer, el hombre repentinamente se encontrará libre del mal genio que soportó de la mujer.  Ya es hora; el hombre ha alcanzado cierto grado de madurez.

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El machismo

Podemos crear un mundo juntos, con hombres y mujeres compartiendo su mundo interior, sus visiones, sus sueños.  Porque son distintos, sus sueños son diferentes.  Sus contribuciones a la sociedad serán diferentes.  Y si una sociedad puede ser creada con participación por igual, de hombres y mujeres, esa sociedad será, por primera vez, la sociedad más rica del mundo.



EL MIEDO A LA INTIMIDAD

EL MIEDO A LA INTIMIDAD

Me siento muy aprisionada por el miedo a la intimidad y a perder totalmente el control con un hombre.  Esta mujer desenfrenada se encuentra encerrada dentro de mí.  Cuando, de tanto en tanto, la dejo salir, los hombres generalmente se aterrorizan, por lo que ella vuelve a hibernar; juega sobre seguro y está totalmente frustrada.  ¿Por favor, podrías hablar sobre este miedo a la intimidad?

El género humano, especialmente el género femenino, sufre de múltiples enfermedades. Hasta ahora, las llamadas civilizacio­nes y culturas han estado psicológicamente enfermas. Nunca han osado ni tan siquiera reconocer su enfermedad; y el primer paso de cualquier tratamiento es reconocer que uno está enfermo. Las rela­ciones entre hombres y mujeres han sido particularmente innatura­les.
Han de recordarse unos pocos hechos. Primeramente, que el hombre es capaz de tener un sólo orgasmo; la mujer es capaz de tener múltiples orgasmos. Esto ha creado un tremendo problema. No habría habido ningún problema si no se hubiera impuesto el matrimonio y la monogamia; no parece que esta fuera la intención de la naturaleza. El hombre se torna temeroso de la mujer por la simple razón de que si desencadena en ella un orgasmo, entonces ella está dispuesta a tener al menos media docena más de orgasmos y él es incapaz de satisfacerla. La salida que ha encontrado el hom­bre ha sido no proporcionarle a la mujer ni un sólo orgasmo, alejar de ella incluso la idea de que es capaz de tener un orgasmo.

miedo a la INTIMIDAD EL MIEDO A LA INTIMIDAD

MIEDO A LA INTIMIDAD

En segundo lugar, la experiencia sexual del hombre es local, genital.  Con la mujer no ocurre lo mismo. Su sexualidad, su sensualidad, está extendida por todo su cuerpo. Tarda más en excitarse, y antes siquiera de que pueda excitarse, el hombre ha terminado, se ha dado la vuelta y se ha puesto a roncar. Durante miles de años, millones de mujeres de todo el mundo han vivido y han muerto sin llegar a conocer el mayor de los dones naturales: el placer orgásmico. Ha sido una pro­tección para el ego masculino. La mujer necesita de una larga esti­mulación preliminar para que todo su cuerpo comience a estreme­cerse lleno de sensualidad, pero entonces hay un peligro: ¿qué hacer con su capacidad de tener múltiples orgasmos?
Contemplándolo científicamente, o bien no habría que tomarse el sexo tan seriamente y uno debería invitar a los amigos a que pro­porcionaran a la mujer todo su rango de orgasmos, o bien debería usarse alguna clase de vibrador científico. Pero en ambos casos hay problemas. Si utilizas vibradores científicos, pueden proporcionarle­ a la mujer tantos orgasmos como sea capaz de tener; pero una vez que la mujer los descubre… entonces el órgano del hombre es tan pobre en comparación que es posible que ella prefiera elegir un ins­trumento científico, un vibrador, antes que un compañero. Si invitas a unos cuantos amigos a que os acompañen entonces se convierte en un escándalo social: estás consintiendo orgías. Así que la mane­ra más simple que ha encontrado el hombre es que la mujer ni tan siquiera se mueva mientras él le está haciendo el amor: ella ha de permanecer casi como un cadáver. Y el hombre tarda muy poco en eyacular -dos o tres minutos como mucho-, y para cuando ha transcurrido ese tiempo la mujer no se ha enterado en absoluto de lo que se ha perdido.
En cuanto a lo que a la reproducción biológica concierne, el orgasmo no es una necesidad. Pero en lo que concierne al creci­miento espiritual, el orgasmo es una necesidad. Según yo lo veo, fue la experiencia extática del orgasmo lo que al principio de los tiempos indujo en la humanidad la idea de la meditación, de buscar algo mejor, más intenso, más vital. El orgasmo es la indicación que te da la naturaleza de que en tu interior hay contenida una tremen­da cantidad de placer. Te permite simplemente percibir su sabor, y entonces puedes ir en su busca.
El estado orgásmico, incluso el hecho de reconocerlo, es algo muy reciente. Los psicólogos se acaban de dar cuenta recién en este siglo de los problemas que encaran las mujeres. A través del psico­análisis y de otras escuelas psicológicas se ha llegado a la misma conclusión: que a la mujer se le impide el crecimiento espiritual; sigue siendo sólo una sirvienta doméstica.
En lo que a concebir niños se refiere, basta con que el hombre eyacule; de modo que biológicamente no hay problema, pero psi­cológicamente sí. Las mujeres son más irritables, criticonas, malicio­sas, y la razón es que se les ha privado de algo que es su derecho de nacimiento y ni siquiera saben lo que es. Sólo las generaciones más jóvenes de las sociedades occidentales han tomado consciencia del orgasmo. Y no es una coincidencia el que las generaciones más jóvenes hayan ido en busca de la verdad, del éxtasis; porque el orgasmo es momentáneo, pero te da un vislumbre del más allá.
Suceden dos cosas en el orgasmo: una es que la mente detiene su constante bla, bla, bla, por un instante se convierte en no-mente; y la segunda es que el tiempo se detiene. Ese único momento del gozoorgásmico es tan inmenso y tan pleno que es igual que la eter­nidad. Muy al principio de los tiempos el hombre se dio cuenta de que, en lo que concierne a la naturaleza, estas dos cosas son las que te proporcionan el mayor placer posible. Y es una conclusión sim­ple y lógica pensar que si detienes tu mente parloteante y te vuel­ves tan silencioso que todo se detiene -incluido el tiempo ­entonces te liberas de la sexualidad. Ya no necesitas depender de otra persona, ya sea hombre o mujer eres capaz de alcanzar ese estado de meditación por ti mismo. Y el orgasmo no puede ser sino momentáneo, pero la meditación puede extenderse hasta las veinti­cuatro horas. Un hombre como Gautama Buda vive en cada momento de su vida un placer orgásmico, un placer que no tiene nada que ver con el sexo.      
Se me ha preguntado una y otra vez por qué se iluminan tan pocas mujeres. Entre otras razones, la más importante es que no han llegado nunca a probar el sabor del orgasmo. La ventana al vasto cielo nunca se abrió. Vivieron, produjeron niños y murieron.
Fueron usadas por la biología y por el hombre como si fueran fábri­cas, sólo produciendo niños. En Oriente, incluso ahora, es muy difí­cil encontrar una mujer que sepa lo que es el orgasmo. He pregun­tado a mujeres muy inteligentes, educadas y cultas: no tienen ni idea. De hecho, en los idiomas orientales nohay ninguna palabra que pueda usarse como traducción de «orgasmo». No era necesa­rio; nunca se tocaba esa cuestión.
Y el hombre ha enseñado a las mujeres que sólo las prostitutas disfrutan con el sexo, que sólo ellas gimen y sollozan y aúllan y se ponen como locas. Una dama respetable no hace esas cosas. Así que la mujer se queda tensa, yen lo más profundo se siente humillada porque ha sido utilizada. Y muchas mujeres me han manifestado que, después de hacer el amor, mientras su marido roncaba ellas lloraban.  Una mujer es casi como un instrumento musical. Todo su cuerpo tiene una inmensa sensibilidad, y esa sensibilidad debe estimularse. Por eso es necesario el juego preliminar. Y el hombre, después de hacer el amor, no debería dormir. Eso es algo feo, incivilizado, inculto. Una mujer que te ha proporcionado tal gozo necesita también de un juego ulterior, aunque sólo sea por gratitud.
Tu pregunta es muy importante, y será más y más importante en el futuro. Este problema ha de ser resuelto; pero el matrimonio es una barrera, la religión es una barrera, tus decadentes viejas ideas son una barrera. Están impidiendo el gozo de la mitad de la huma­nidad, y todo su gozo -que debería haber brotado como una flor jubilosa- se vuelve  agrio, venenoso, y se convierte en regaños y en malicia. De otro modo toda esta regañina y malicia desapare­cerían.
Los hombres y las mujeres no deberían relacionarse bajo un contrato como es el matrimonio. Deberían amarse, pero deberían con­servar su libertad. No se deben nada el uno al otro. Y la vida debería ser más móvil. El que una mujer entrara en contacto con muchos amigos y un hombre entrara en contacto con muchas amigas debería ser la regla, simplemente. Pero ello es posible sólo si el sexo se toma como un juego, como una diversión. No es un pecado, es diversión. Y desde la introducción de la píldora y de los métodos de control de la natalidad no existe ya el temor de tener niños.
El control de natalidad es, en mi opinión, la mayor revolución de la historia. No se han hecho todavía evidentes todas sus impli­caciones. Anteriormente era difícil hacer el amor porque ello signi­ficaba tener más ymás niños. Eso destrozaba a la mujer, siempre preñada; y estar continuamente en estado y dar a luz doce o veinte hijos es una experiencia torturante. Se utilizaba a las mujeres como si fueran ganado. Pero el futuro puede ser totalmente diferente, y la diferencia no provendrá del hombre. Al igual que lo que dijo Marx a los proletarios: «Proletarios del mundo, uníos; no tenéis nada que perder…» y todo que ganar. Él había contemplado la sociedad como dividida en dos clases: los ricos y los pobres. Yo veo a la sociedad, dividida en dos clases: los hombres y las mujeres.
El hombre se ha mantenido como amo durante siglos, siendo la mujer la esclava. La mujer ha sido subastada, ha sido vendida, ha sido quemada viva. Todo lo inhumano que es posible hacer se les ha hecho a las mujeres; y ellas constituyen la mitad de la humanidad.
En el futuro puede producirse un fenómeno totalmente diferen­te. Las mujeres del mundo necesitan solamente luchar todas ellas por un sistema de sufragio separado, de modo que las mujeres voten sólo a las mujeres y los hombres voten a los hombres. Entonces, en todos los parlamentos habrá mitad mujeres y mitad hombres. Y los hombres están divididos en pequeños partidos. Las mujeres tienen que estar al tanto de no crear divisiones sino en con­cordar en lo fundamental. Porque es una cuestión de miles de años de esclavitud: no podéis afrontar los partidismos. Debería haber únicamente un partido internacional de las mujeres, y las mujeres podrían tomar posesión de todos los gobiernos del mundo.
Al parecer, esa es la única manera de cambiar la condición social de las mujeres: permitir a la ciencia plena libertad para trans­formar la relación entre hombres y mujeres y abandonar la idea del matrimonio, que es algo absolutamente repulsivo porque es una forma de propiedad privada. Los seres humanos no pueden ser poseídos, no son una propiedad. Y el amor debería ser un juego gozoso. Y si quieres niños, entonces los niños deberían pertenecer a la sociedad de modo que la mujer no fuera etiquetada como madre, como esposa o como prostituta. Estas etiquetas deberían desaparecer.
Lo que dices es: «Me siento prisionera del temor a intimar con un hombre y perder totalmente el control». Toda mujer tiene miedo porque si pierde el control con un hombre, el hombre alucina. No puede manejarlo; su sexualidad es muy pequeña. Como es un donante, pierde energía cuando hace el amor. La mujer no pierde energía mientras hace el amor; por el contrario, se siente nutrida. Estos son hechos que hay que tener en cuenta. Durante siglos, el hombre ha obligado a la mujer a controlarse y la ha mantenido a distancia, no permitiéndole jamás que intimara demasiado. Así que toda esa charla acerca del amor es caca de vaca. (*)
Dices: «Hay una mujer tremenda encerrada en mi interior. Por lo general, cuando en alguna ocasión sale, los hombres se quedan, alucinados así que ella vuelve a entrar en hibernación, juega sobre seguro y se queda totalmente frustrada». Esta historia no es tuya solamente: es la historia de todas las mujeres. Ellas están viviendo con una profunda frustración. Sin encontrar ninguna salida, com­pletamente ignorantes de aquello que les ha sido arrebatado, no tie­nen nada más que una posibilidad: se las encuentra en las iglesias, en los templos, en las sinagogas rezando a Dios. Pero ese Dios es también un macho chovinista. No hay lugar para las mujeres den­tro de la

 

(*) N. del T.- En inglés, en el original, “bullshit”.
trinidad cristiana. Todo son hombres: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Es un club de gays.
Esto me recuerda que, cuando Dios creó el mundo, hizo al hombre y a la mujer a partir del barro y alentó la vida en ellos. Los creó iguales. Pero al mirar el mundo puedes darte cuenta de que, fuera quien fuese el que lo creó, es un poco estúpido. Creó al hom­bre y a la mujer pero hizo una cama demasiado pequeña para que durmieran los dos en ella. La cama era tan pequeña que sólo podía dormir en ella una persona. Ambos eran iguales, pero la mujer insistió: ella dormiría en la cama y él dormiría en el suelo. Te sor­prenderá saber que su primera noche de existencia fue el comienzo de una guerra de almohadas.
Tuvieron que ir ante Dios. Y la solución era muy simple: basta­ba con hacer una cama extra grande, cualquier carpintero habría podido hacerla. Pero Dios es un hombre y está tan lleno de prejuicios como cualquier otro hombre: demolió a la mujer, la destruyó. Y entonces creó a Eva, pero ahora la mujer no era ya igual al hombre: Eva fue creada de una costilla de Adán, así que fue creada simple­mente para servir al hombre, para cuidarle, para ser utilizada por él.
Los cristianos no te cuentan toda la historia. Empiezan su his­toria desde Adán y Eva, pero Eva está ya reducida a un estado de esclavitud. Y desde ese día la mujer ha vivido en esclavitud de miles de maneras. No se le ha permitido ser independiente finan­cieramente. No se le ha permitido ser igual al hombre a nivel edu­cativo, porque entonces habría podido ser financieramente inde­pendiente. En lo religioso, no se le ha permitido ni tan siquiera leer las escrituras o escuchar a algún otro.
A la mujer se le han cortado las alas de muchas maneras. Y el mayor mal que se le ha hecho ha sido instaurar el matrimonio, por­que ni el hombre ni la mujer son monógamos; psicológicamente son polígamos. De modo que toda su psicología ha sido forzada en contra de su naturaleza. Y dado que la mujer era dependiente del hombre, ha tenido que sufrir toda clase de insultos; porque el hom­bre era el amo, era el propietario, tenía todo el dinero.
Para satisfacer su naturaleza polígama el hombre creó a las prostitutas. Las prostitutas son un subproducto del matrimonio. Y esta repulsiva institución de la prostitución no desaparecerá a menos que desaparezca el matrimonio. Es su sombra; porque el hombre no quiere atarse a una relación monógama y es él quien tiene la libertad de movimientos, tiene el dinero, tiene la educación, tiene todo el poder. Él inventó las prostitutas; y destruir a la mujer haciendo de ella una prostituta es el más repulsivo de los asesina­tos. Lo extraño es que todas las religiones están en contra de la prostitución, sin embargo son la causa de que exista. Están todas a favor del matrimonio, pero no pueden ver un simple hecho: que la prostitución llegó a existir debido al matrimonio.
Ahora el Movimiento de Liberación Femenina está intentando­ imitar todas las estupideces que los hombres han hecho con las mujeres. En Londres, en Nueva York, en San Francisco puedes encontrarte con una prostitución masculina. Ese es un nuevo fenó­meno. No es un paso revolucionario, es un paso reaccionario.
El problema es que a menos de que pierdas el control mientras haces el amor no alcanzarás una experiencia orgásmica. Por tanto mi gente, al menos, debería ser más comprensiva y entender que las mujeres giman y sollocen y aúllen. Ello se debe a que todo su cuer­po está implicado, a que hay una implicación total. No tienes que tener miedo de ello. Es algo tremendamente sanador: ella no será maliciosa contigo, no será regañona, porque toda la energía que la hace maliciosa ha sido transformada en un inmenso gozo. Y no te preocupes por los vecinos; es su problema si se preocupan con vuestros gemidos y sollozos, no el vuestro. No impidáis que ocurra…
Haced de vuestro amor un acontecimiento realmente festivo, no hagáis de ello un asunto de disparar y correr. Danzad, cantad, tocad música… y no permitáis que el sexo sea cerebral. El sexo cerebral no es auténtico, el sexo ha de ser espontáneo. Cread la situación. Vuestro dormitorio debería ser un lugar tan santo como un templo. No hagáis ninguna otra cosa en vuestro dormitorio: cantad y dan­zad y haced música, y si el amor sucede por sí mismo, como algo espontáneo, os sorprenderéis inmensamente de que la biología os proporciona un vislumbre de meditación. Y no os preocupéis de que la mujer se ponga como loca. Tiene que ponerse como loca, todo su cuerpo está en un espacio diferente. No puede mantenerse bajo control; si se controla permanecerá como un cadáver. Hay millones de personas haciendo el amor con cadáveres.
He oído una historia acerca de Cleopatra, la mujer más hermo­sa. Cuando murió, y en concordancia con los antiguos rituales, su cuerpo no fue enterrado durante tres días. Durante esos tres días alguien la violó, violó un cuerpo muerto. Cuando me enteré de ello me resultó sorprendente. ¿Qué clase de hombre habría podido vio­larla? Pero entonces pensé que tal vez no se trata de un hecho tan raro. Todos los hombres han reducido a las mujeres a cadáveres, al menos mientras les hacen el amor.
El tratado más antiguo sobre el amor y el sexo es el Kamasutra de Vatsyayana, un conjunto de aforismos sobre el sexo. En él se describen ochenta y cuatro posturas para hacer el amor. Cuando los misioneros cristianos llegaron a oriente se sorprendieron al descubrir que ellos sólo conocían una postura, la del hombre arriba, que es en la que el hombre tiene mayor movilidad y la mujer yace debajo de él como un cadáver.
La sugerencia de Vatsayayana de que la mujer debe estar arriba es muy acertada. La postura del hombre arriba es muy inculta; la mujer es más frágil. Pero el que los hombres hayan elegido estar arriba es porque así pueden mantener a la mujer bajo control. Aplastada bajo la bestia, la bella está necesariamente bajo control. Se supone que la mujer no debe ni abrir los ojos siquiera, porque eso equivaldría a ser como una prostituta. Ella ha de comportarse como una dama. Esta postura del hombre arriba se conoce en orien­te como la postura del misionero.
Hay por delante una gran revolución en las relaciones entre el hombre y la mujer. Hay institutos evolucionando en los países más avanzados de todo el mundo donde te enseñan a amar. Y en esta enseñanza lo más básico es el juego preliminar y después el juego ulterior. Entonces el amor se convierte en una experiencia sagrada.
Deberías abandonar “… el miedo a la intimidad y a perder totalmente el control con un hombre”. Deja que el muy idiota tenga miedo; si quiere tener miedo es su problema. Tú debes ser auténtica contigo misma y ser verdad. Estás mintiéndote, estás engañándote a ti misma, te estás destruyendo. ¿Qué problema hay si el hombre alu­cina y sale corriendo desnudo de la habitación? ¡Cierra la puerta! Deja que toda la vecindad se entere de que ese hombre está loco. Pero no necesitas controlar tu posibilidad de tener una experiencia orgásmica.
La experiencia orgásmica es una experiencia de fusión y disolución, sin ego ni mente, sin noción del tiempo. Esto puede desencadenar el que busques encontrar una manera de soltar la mente, de soltar el tiempo sin necesidad de tener un hombre, sin una pareja, y poder entrar en un gozo orgásmico por tu cuenta. Esto es lo que yo llamo auténtica meditación.
Así que tienes que dejar de entrar en hibernación, dejar de jugar sobre seguro, y toda tu frustración desaparecerá. ¿Por qué habrías de preocuparte por el hombre? Déjale que pregunte: «¿Qué se supone que debo hacer? ¡Esta mujer se pone como loca, de un salto se pone sobre mí y comienza a arañarme la cara…!». Pero aquí, entre mi gente, eso no provocará mucho escándalo. Ese hombre tendrá que aceptarlo como un fenómeno natural. Y si no, que medite.
¿Quién le manda hacer el amor con una mujer? No fueron las mujeres quienes descubrieron la meditación. Puede que fuera uno de estos alucinados quien descubrió la meditación para evitarse así las mujeres y todos esos problemas, y se sentó simplemente en silencio, sin hacer nada… y la primavera llega y la hierba crece por sí misma. Que haga eso.
Oí hablar de un gordo norteamericano que caminaba por la calle y vio un anuncio: «Asombroso tratamiento para adelgazar! Curación en veinticuatro horas: mil dólares. Curación en seis horas: cinco mil dólares».
Sintiendo curiosidad, entró y pidió al recepcionista la cura de veinticuatro horas. Se le introdujo en una gran habitación donde se hallaba una hermosa joven desnuda que tenía un cartel en torno al cuello: «Atrápame y hazme el amor; pero primero has de atraparme».
¡Ese era el procedimiento para adelgazar! Se quedó muy impre­sionado, y pensó: «Si esta es la cura de mil dólares, la de cinco mil será cinco veces mejor». Así que inmediatamente se apuntó a la cura de cinco mil dólares y seis horas.
Le desvistieron y le condujeron a otra gran habitación, y des­pués cerraron la puerta tras él. En la habitación sólo había un enor­me gorila con un cartel en torno al cuello que decía: «Si te atrapo te haré el amor».
No te preocupes, disfruta de todo el juego, sé juguetona. Si un hombre alucina… hay millones de hombres; algún día encontrarás un tío loco que no alucinará. Y en cualquier caso, alucinar y correr alrededor de la cama le proporcionará un tratamiento de adelgaza­miento… ¡y sin pagar ni un sólo dólar!



Frustracion sexual femenina

Frustracion sexual femenina

       Te he oído decir que el 98% de las mujeres en Oriente, no conocen el orgasmo. ¿Por qué tienen tanta gracia comparadas con las frustradas mujeres occidentales?

       Es una extraña lógica de la vida, pero al mismo tiempo muy simple. En Oriente un 98% de las mujeres no saben qué es el orgasmo.  Tu pregunta es entonces, ¿por qué se ven tan hermosas y no frustradas como las mujeres occidentales?  ¡Por eso mismo!  La frustración sólo surge cuando has tenido la posibilidad de experimentar algo que luego le es negado.  Si no tienes ni idea de que el orgasmo existe, la frustración ni siquiera se plantea.  Tampoco en Occidente la mujer se sentía frustrada antes de este siglo, porque la situación era la misma.
Gracias al psicoanálisis y a las investigaciones más profundas sobre la energía humana se descubrió que durante mil años hemos vivido en una falacia. La falacia consiste en creer que la mujer tiene un orgasmo vaginal, lo que se ha comprobado no ser cierto; tu orgasmo no sucede en absoluto en la vagina.  De hecho, la vagina de la mujer es totalmente insensible, no siente nada.  Su orgasmo es clitorial, y esto es algo completamente distinto.  Sin conocer el orgasmo, puede engendrar niños. Sin conocer el orgasmo puede hacer el amor, y así durante siglos, tanto en Oriente como en Occidente, la mujer se ha contentado con ser madre.  En cierta forma estaba en contra del sexo, ya que no le daba ningún gozo; sólo conllevaba problemas: embarazos.
Durante siglos las mujeres han vivido como fábricas: engendrando hijos.  El hombre las ha usado como fábricas, no como seres humanos, ya que nueve niños de cada diez morían.  Así, para tener tres niños una mujer tenía que engendrar dos o tres docenas de hijos, lo que significaba que durante toda su vida sexual activa, mientras era capaz de dar vida, estaba embarazada, una y otra vez, y el embarazo es un sufrimiento.
La mujer nunca ha estado a favor del sexo.  Lo ha tolerado, lo ha sufrido.  Lo ha conocido porque es su deber y en lo profundo ha odiado al marido porque era sólo un animal.  ¿Por qué creéis que las mujeres siempre han venerado santos célibes?  La razón más íntima es que esa castidad certifica que son santos.  La mujer no puede respetar a su marido de la misma forma.
Una vez que has tenido una relación sexual con una mujer, ella ya no te puede respetar.  Este ha sido el precio; porque sabe que la has usado.  En todas las lenguas, la expresión lo pone claro: es el hombre el que hace el amor a la mujer, no viceversa.  Es extraño, están haciendo el amor juntos, uno a otro, pero en todas las lenguas es siempre el hombre el que hace el amor; la mujer es un objeto.  La mujer lo tolera y lo acepta porque su mente ha sido condicionada para que la considere un deber.  El marido es un dios y ella debe hacerle la vida lo más plácida posible.
A ella el sexo no le ha proporcionado nada.  Y se la ha mantenido inconsciente… porque el hombre debe de haberse hecho consciente de esto mucho antes, cuando no existía el matrimonio, y hombre y mujeres eran libres como el viento, como los pájaros.  El hombre debe de haberse dado cuenta, y la primera mujer también, de que ella es capaz de tener orgasmos múltiples.  Desencadenar esa energía orgásmica es una peligrosísima señal para el marido.  El no puede satisfacerla; ningún marido puede satisfacer a una mujer.  El que ella pueda tener orgasmos múltiples y el hombre sólo uno, parece ser una disparidad, un error, de la naturaleza.
De modo que el hombre ha tratado de ignorar incluso el hecho de que una mujer pueda tener un orgasmo.  Es por eso que en Oriente aún se dan estos casos, particularmente en el interior del país, si dejamos de lado las ciudades modernas donde por casualidad algunas pocas mujeres se han enterado, por su educación, de que existen Masters y Johnson que descubrieron la capacidad de la mujer para experimentar orgasmos múltiples.
Pero en Occidente esto se ha convertido en un problema, porque el descubrimiento del orgasmo múltiple y del engaño secular promovido por los hombres, ha sido simultáneo.  Al mismo tiempo que aparecía el Movimiento de Liberación de la Mujer y al descubrir ellas todos los errores cometidos por el hombre, de repente se dieron cuenta de este nuevo fenómeno, de ese descubrimiento, y las más fanáticas del movimiento de Liberación de la Mujer se volvieron lesbianas, basándose en que sólo una mujer puede ayudar a otra a experimentar estos orgasmos múltiples, porque no es un fenómeno vaginal.
Los cuerpos del hombre y la mujer son muy parecidos, excepto que, fisiológicamente, el hombre tiene sólo trazas de las mamas y la mujer las tiene en realidad.  El clítoris es sólo un resto del pene del hombre; es sólo una pequeña protuberancia, pero fuera de la vagina.  Los niños nacen de la vagina y el hombre no necesita tocar el clítoris.  Sin tocar el clítoris la mujer no puede tener orgasmo, así es que fue muy fácil evitarlo.
La mujer oriental parece más fácil de contentar porque no se da cuenta de lo que se pierde.  Es más feliz porque ni siquiera ha empezado a pensar en liberarse.  Oriente, en general, ha sido condicionado a vivir bajo el condicionamiento del contentarse –ambos, hombres y mujeres- con la pobreza, con la esclavitud, con la enfermedad, con la muerte.
La idea de revolución era imposible para la mentalidad oriental, porque el condicionamiento era extremadamente fuerte y antiguo, en el sentido de que es el resultado de sus acciones en vidas pasadas.  No tiene nada que ver con la estructura social, ni con la educación, ni con la división de clases en la sociedad; no tiene nada que ver con la esclavitud de las mujeres por el hombre.  Ese condicionamiento es tan antiguo, que uno nace con él, y la atmósfera circundante lo apoya.
Todas las religiones de Oriente predican que la mujer ha nacido mujer debido a sus acciones pasadas.  El hombre es un ser superior y la mujer es inferior.  Esto ha sido aceptado.  Si eres pobre, no se debe a la explotación de los ricos, eres pobre por tus acciones del pasado.
La mente del hombre ha sido desviada de la realidad con explicaciones ficticias.  No se puede hacer nada para cambiar la vida pasada, así que se tiene que sobrellevar. En Oriente surgieron sectas religiosas tan increíbles que ninguna persona razonable las podría haber aceptado, pero sin embargo millones las han seguido.  Por ejemplo, los jainos creen que ninguna mujer puede alcanzar la iluminación con el cuerpo de mujer, pues no puede ser realmente célibe; no puede detener su menstruación y ésta la hace permanecer sumisa, agradable, parte de su suerte… ésta es la única forma de nacer como un hombre en la vida futura.
Así pues, no puede hacerse nada ahora; una, simplemente tiene que aceptar y estar contenta.  Cualquier rebeldía puede echar a perder las oportunidades, inclusive las futuras.   Cualquier descontento, cualquier frustración, puede no sólo destruir el presente, sino también el futuro.  Por eso, lo mejor y más inteligente es quedarse callada.  Nadie te puede ayudar, pues cometiste errores en la vida pasada.  Aun cuando tu pobreza no tenga nada que ver con tu vida pasada… Pero ese descubrimiento es muy reciente y no ha penetrado todavía en la mente oriental.
Y tal como las mujeres tienen menstruación, los hombres también la tienen; éste es un descubrimiento reciente.  Así que, si el período menstrual impide a una mujer alcanzar la Iluminación, se lo impedirá también a un hombre; sólo que la forma es sutil.  En la mujer se expresa de una forma física: se puede ver la sangre cada mes.  Pero si un hombre lleva un diario, se sorprenderá: cada mes, a los veintiocho días, durante cuatro o cinco días se pone de mal humos, tal y como una mujer se irrita y se disgusta por pequeñeces.
La misma persona no se hubiera disgustado por el mismo motivo en otro momento.  Pero en estos cuatro o cinco días… su período es más bien psicológico y el período de la mujer es más bien fisiológico; esa es la única diferencia.  Y es bueno en una pareja saber perfectamente que cuando la mujer tiene el período el hombre debe ser más comprensivo, pues esto está fuera del control de ella.  Estará irritable, fácilmente se enfadará y molestará y estará más regañona.

Frustracion sexual femenina Frustracion sexual femenina

Frustracion sexual femenina


En Oriente, para evitarlo, encontraron una estrategia: durante su período, la mujer tiene que vivir en una celda oscura dentro de la casa, sin poder salir ni tener contacto con nadie, pues incluso su sombra podría contaminarlo todo.  Ella no puede preparar la comida y tiene que vivir separada, escondida, avergonzada de sí misma.  De algún modo, era bueno que descansara durante cuatro o cinco días y al no tener contacto con nadie, no causara problemas innecesarios.  Pero esto ha sido unilateral e injustificado, pues el hombre también tiene su periodo.
La peor combinación es cuando marido y mujer tienen su período juntos.  Entonces la situación es de guerra.  Pero esto casi nunca sucede; el marido lo tiene en un tiempo y la mujer en otro diferente.  Pero si el marido lleva un diario durante cuatro o cinco meses, sólo para encontrar sus fechas del inicio y término de su período, puede comunicárselo a su familia para que sean todos más tolerantes y compasivos con él en esos cinco días, pues se encontrará en la misma situación.
El hombre y la mujer no son especies diferentes.  Tienen sus diferencias, pero pertenecen a la misma especie.  Por lo que esa antigua tontería de que la mujer no puede alcanzar la Iluminación debido a su cuerpo… porque ella no puede evitar sus períodos y esto es una prueba obvia de que no puede ser célibe…  El hombre pretende ser célibe porque su período es psicológico y no tiene síntomas visibles.
Hay una secta en la india, los terapantas.  Dice que, aún cuando pases cerca de un pozo en el que alguien haya caído y esté gritando “Auxilio, ayudadme”, has de pasar de largo como si no lo hubieses oído, porque su sufrimiento es un castigo debido a alguna mala acción cometida en su vida pasada. Si tú intervienes, él tendrá que volver a caer en el pozo.  ¿Para qué crearle innecesarios problemas?  Piensas que lo estás ayudando, pero simplemente estás posponiendo algo. Es mejor para él terminar con su castigo que no salir para después volver a caer; tendrá que volver a caer.
Por un lado éste es el peligro: que intervengas innecesariamente, pues nadie puede cambiar su destino ya que las acciones pasadas no pueden borrarse y uno tiene que sufrir las consecuencias.  En segundo lugar, tu interferencia crea malas consecuencias para ti.  Salvaste al hombre, y si el comete un homicidio mañana, puede que no seas perseguido por la policía y la justicia, pero la ley del karma, en la cual todas las religiones orientales creen, no te perdonará.  Tienes que compartir las consecuencias, pues si no lo hubieses salvado, no podría haber asesinado.  Eres su cómplice, inconsciente, ignorante, pero eso no cambia la ley.  La ley tiene que cumplirse en cualquier condición.
Esta es la conclusión de la teoría de la ley del karma, la ley de la acción y sus consecuencias.  Por esto en Oriente no ha habido revolución.  Y la pregunta de por qué las mujeres se ven tan llenas de gracia y no frustradas como en Occidente, es muy simple de comprender.  Ellas han aceptado su destino.  La mujer occidental, por primera vez en la historia se está rebelando contra esas ideas ficticias acerca del destino, la ley del karma, las vidas pasadas.
Es muy estúpida la idea de que hiciste algo en la vida pasada y la Existencia espere tanto tiempo para castigarte.  ¿Quién va a llevar la cuenta de tantos millones de personas?  Y todos sabeos que en la vida, cuando pones la mano…  como le dije a un monje jaino que discutía conmigo acerca de la ley del karma.  Le dije: “No hay problema.  Pon la mano en el fuego y veamos si te quemas ahora o en tu vida futura”.
Las consecuencias siguen a la acción, inmediatamente.  Le dije: “Pon la mano…”.  Y él dudó.  Le dije: “¿Por qué dudas?  Dispones de mucho tiempo… en tu próxima vida vas a quemarte”.  El dijo: “Es un modo extraño de argumentar.  Me quemarás la mano ahora”.
Le dije: “Esto te hace ver que en la naturaleza, en la vida, la acción es seguida por su consecuencia, de la misma forma que a ti te sigue tu sombra. No hay tal distancia: pasaste en la vida pasada y tu sombra pasa en esta vida; simplemente vemos una sombra y sabemos que alguien pasó por aquí en la vida pasada.  Las consecuencias son la sombra”.
Pero la mujer occidental tuvo que pasar por un período muy revolucionario que destruyó su contentamiento, su gracia, que siempre había tenido.  Y esto la ha llevado al extremo; ha empezado a comportarse de un modo feo y grosero.  No es una rebeldía con entendimiento, es sólo una actitud reaccionaria.
De las causas que transformaron a la mujer oriental en occidental, la primera es Kart Marx.  El propuso y convenció a la intelligentsia del mundo de que la pobreza no tiene relación con ninguna vida pasada o el destino; que no es Dios quien decide que alguien tiene que ser pobre o ser rico.  Es la estructura social, la estructura económica, la que decide quién es pobre, y esta estructura puede ser cambiada, pues no es una cosa hecha por Dios.  No hay un Dios que lo haga; lo hace el hombre.
La revolución rusa probó, con la experiencia, que Kart Marx tenía razón, que la estructura puede ser cambiada.  Los reyes pueden volverse paupérrimos y los paupérrimos, reyes.  Y Dios no intervino para nada: “No puedes hacer esto; lo he escrito en sus frentes y no puedes cambiarlo”. La familia completa del zar –diecinueve miembros, hombres, mujeres, viejos, jóvenes, niños, incluyendo un bebé de seis meses y un anciano de noventa y cinco años-, toda la familia real, fue masacrada.  Fueron descuartizados, y Dios no intervino diciendo: “¿Qué estáis haciendo con esta familia?  Esa es una decisión mía.  ¿Qué es lo que estáis haciendo con la gente?  Yo les he hecho los dueños de casi una sexta parte del mundo”.  El imperio ruso era el más grande en aquellos días, y el Zar era el hombre más rico del mundo.
O sea que el primer golpe vino de Kart Marx.  El segundo golpe vino de Sigmund Freud, porque él declaró que hombres y mujeres son iguales y pertenecen a la misma especie y cualquier teoría o filosofía que condene a la mujer, es puro machismo. Y después, el tercer golpe vino de la investigación de Masters y Johnson, que sacó a la luz el hecho de que durante siglos se ha privado a la mujer del orgasmo.  Es la prueba de que el comportamiento del hombre ha sido verdaderamente inhumano.  En lo que concierne a sus propias necesidades sexuales, él ha usado a la mujer, pero no ha permitido que ella disfrute del sexo.
Estas tres cosas han cambiado toda la atmósfera en Occidente, pero estas tres cosas no han penetrado todavía en la mente tradicional de Oriente.  Como resultado, la mujer occidental está en pie de guerra, pero es un fenómeno reaccionario, por lo que no estoy a favor de lo que está pasando en el nombre de la liberación femenina.  Quiero que la mujer se libere, pero no que se vaya al extremo opuesto.  El Movimiento de Liberación de la Mujer se está desplazando al otro extremo, está tratando de vengarse, está tratando de hacer exactamente al hombre lo mismo que le ha hecho el hombre a la mujer.  Esto es pura estupidez.  El pasado es pasado, ya no está aquí, y lo que ha hecho el hombre ha sido inconsciente.  No fue una conspiración consciente contra la mujer.  Ni él era consciente, ni la mujer lo era.
El Movimiento de Liberación de la Mujer declara que ellas no quieren tener ninguna relación con los hombres; cortan toda relación con ellos. Están promoviendo el lesbianismo, algo paralelo a la homosexualidad: las mujeres aman sólo a otras mujeres y boicotean a los hombres.  Esto es pura perversión.  Y como reacción, las mujeres deben hacer a los hombres todo lo que ellos les han hecho a ellas: mal comportamiento, malos tratos, uso de palabras groseras –como lo han hecho siempre los hombres-, fumar cigarrillos tal como los hombres.  Naturalmente, ellas han perdido su gracia, su belleza… vistiéndose como los hombres lo hacen.  Pero es un fenómeno extraño que tu vestimenta cambie tantas cosas.  La mujer oriental tiene gracia y esta gracia se extiende a todo su cuerpo.  La mujer occidental trata de competir con los cowboys, usando blue jeans, ropa de apariencia estúpida, cortes de pelo horribles.  Piensan, quizás, que así ellas se vengan, cuando en realidad así se están destruyendo a sí mismas pues la venganza siempre destruye, la reacción siempre destruye.  Me gustaría verlas como rebeldes.
Un rebelde sabe que errar es humano, y perdonar es más humano aún.
El pasado estuvo lleno de errores de toda clase.  Desconectaos del pasado –inclusive la relación entre hombre y mujer-, comenzandlo todo a la luz de nuevos descubrimientos.  Juntos encontrad nuevos modos de que la vida sea una experiencia hermosa, una danza de amor, sin toda la fealdad de lo que ha sucedido en el pasado.  No debe repetirse. Es simplemente un movimiento pendular: el hombre hacía cosas estúpidas, ahora la mujer las hace.
Pero la humanidad, en conjunto, sigue sufriendo.  No importa quién haga las estupideces, pero la humanidad no evoluciona. El hombre y la mujer tienen que llegar a un entendimiento.  Tienen que perdonar el pasado y olvidarlo, y tienen que empezar otra vez con los nuevos descubrimientos, recordando una cosa: que la mujer no debería imitar al hombre porque su atracción, su belleza, posee una dimensión diferente.  Si ella imita al hombre, pronto no será otra cosa que un calco del hombre; perderá su identidad.
Y la está perdiendo.  De una forma muy sutil, el cuerpo obedece a la mente. El cuerpo de la mujer occidental está perdiendo su antigua gracia, los antiguos contornos.  La mujer occidental ya no tiene aquellos pechos tan bellos que solía tener.  ¿Qué pasó?  El cuerpo sigue a la mente; ella tenía una curvatura preciosa, ahora se está convirtiendo en una línea recta.  Y una mujer sin pechos, una línea recta, sin curvas en ningún lado, es feo fenómeno, ¡es una desgracia muy grande!  Pero su ropa afectará a su cuerpo, su actitud mental afectará a su cuerpo.  No debería convertirse en un calco del hombre. Tiene que hacerse perfecta como mujer y crear tanta distancia entre ella y el hombre como le sea posible.  Cuanto más grande sea la distancia, mayor será la atracción, mayor la belleza, mayor la gracia.  La mujer tiene que encontrar su propia identidad.
Yo estoy absolutamente a favor de la liberación; liberación tanto para el hombre como para la mujer. Es una simple ley: el amo también se transforma en el esclavo de sus propios esclavos. El hombre ha esclavizado a la mujer, pero también él se ha vuelto su esclavo.  Por eso no puedes encontrar a un marido que en realidad no esté sometido a su mujer: por lo manos yo todavía no lo he encontrado.  He estado buscando a un marido que no esté sometido.  Por fuera son todos leones, por lo menos miembros del Club de los Leones (*).  En su casa no son más que ratones.  Si lo comprendieses, formarían un Club de Ratones.  Eso sería la verdad, el Club de los Maridos Sometidos.
No puedes esclavizar a alguien sin convertirte en un esclavo.  Lo que das a otros es lo que recibes a cambio.  Da amor, recibirás amor. Da esclavitud, recibirás esclavitud.  Des lo que des, vuelve a ti, de una u otra forma.  Ambos necesitáis liberación, liberación del pasado, liberación de todos los errores, de todas las horribles ideas del pasado.  Y tenéis que crear un mundo nuevo, un hombre nuevo, una nueva mujer.
Pero nada de esto está sucediendo en ningún sitio. Me gustaría que mi gente, especialmente las mujeres, crearan un auténtico Frente de Liberación de la Mujer, que no fuera reaccionario, que no surgiera de la rabia y el odio, sino de la comprensión, de la compasión, del amor y de la meditación.  Entonces la mujer occidental no perdería su gracia, no perdería su contentamiento.  De hecho, el hombre también puede tener más encanto si le permite a la mujer ser más encantadora.  El hombre también puede ser más hermoso si deja que la mujer sea más hermosa. Pero esto significa crear más distancia; cuanto más alejados estén, más magnético el tirón, mayor la atracción, más grande la aventura.  Ver a una mujer fumando cigarrillos, ¡sencillamente no puedo creer lo que ven mis ojos!  ¿qué es

(*) N. del T. En inglés en el original “Lions Club”.
lo que hará después?  ¡Empezará a hacer pis de pie!  Se siente obligada a hacer todo lo que el hombre ha estado haciendo.  Todas las tonterías.
La mujer tiene que mantenerse por encima de las reacciones y crear tanta gracia y belleza a su alrededor que el hombre también tenga que crear una individualidad más hermosa, un carácter más agraciado.  Y su encuentro ya no tendría que ser más un matrimonio; se deberían encontrar solamente como amigos; una “amigabilidad”, ni siquiera amistad.  La palabra “amistad” le recerca a uno las relaciones estructuradas.  Esa estructura ha ahogado a toda la humanidad.  Ahora ya no más estructuras; ahora “amigabilidad”, y una profunda comprensión de que nada es permanente en la vida.  Incluso el amor es una rosa; por la mañana bailando al viento, al sol, como si fuera a durar para siempre, con tanta grandeza, con tanta seguridad, con tanta autoridad; tan frágil y sin embargo tan fuerte contra el viento, contra la lluvia, contra el sol.  Por la noche los pétalos se han marchitado y la rosa ha desaparecido.  Eso no quiere decir que fuese ilusoria, simplemente significa que en la vida todo cambia.  Y el cambio mantiene las cosas nuevas, frescas.
El día en que el matrimonio desaparezca, la vida tanto para el hombre como para la mujer será más sana y, ciertamente, más larga de lo que puedes llegar a imaginar.  No serás ni capaz de pensar que clase de relación fue el matrimonio, porque el matrimonio es una manera de ir contra el cambio de la vida, creando de este modo cosas permanentes.  Ambos se tornan pesados, aburridos.  La vida pierde interés.  De hecho, tienen que destruir sus intereses… sino, es un conflicto continuo.  El marido no se puede interesar en ninguna otra mujer; la mujer no puede reír con ningún otro hombre. Son prisioneros el uno del oro; la vida se vuelve aburrimiento, una rutina.  ¿Quién quiere vivir esa clase de vida?  Las ganas de vivir se debilitan.  Esto trae enfermedades, malestar, porque su resistencia contra la muerte no existe.  De hecho están pensando en como acabar cuanto antes con todo el círculo vicioso, en lo más profundo de su corazón, quieren la muerte. Un deseo de muerte aparece.
Sigmund Freud fue el primero en descubrir que en el inconsciente del hombre había un deseo de muerte. Pero yo no estoy de acuerdo con Sigmund Freud. El deseo de muerte no es un deseo natural; es un subproducto del matrimonio, un derivado de una vida aburrida.  Cuando uno empieza a sentir que la vida ya no es más una aventura, que no hay nuevos espacios, un nuevos pastos, entonces, ¿para qué seguir viviendo? El sueño eterno de la tumba parece ser mucho más confortable, más lujoso, más dichoso.
En ningún animal, existe el deseo de morir.  Ningún animal salvaje se suicida.  Pero extrañamente, en un zoo se han encontrado animales cometiendo suicidio.  Y si Sigmund Freud hubiera estudiado sólo a los animales del zoo, hubiese llegado a la conclusión de que existe un deseo de muerte, como existe un deseo de vida.  Pero los animales del zoo no son auténticos animales.  Y el matrimonio convierte a todo el mundo en animales de zoo: confinados, encadenados de mil sutiles maneras.  Sigmund Freud no tenía ni idea de animales salvajes, ni de humanos salvajes.
Quiero que los seres humanos tengan algo de salvaje. Este es mi rebelde.
No formará parte del zoo, permanecerá libre.  No irá contra la vida, fluirá con la vida.  Si el hombre y la mujer se llegaran a entender, lo cual no es tan difícil porque es la cosa más sencilla, dejaríamos de ser animales de zoo; lograríamos liberarnos del zoo.
¡Esto es lo que nos hace falta…!  Liberación del matrimonio.  Y si la mujer creciera en su natural estado salvaje y el hombre creciera en su estado salvaje natural y como desconocidos se encontraran en “amigabilidad”, su amor sería de gran profundidad, de inmensa alegría, una danza de suprema felicidad.  No ha contrato, no hay ley, el amor es la ley en sí mismo.
Y cuando desaparezca se dirán adiós con gratitud uno al otro por todos estos bellos momentos que han vivido juntos, por todas las canciones que han cantado juntos, por todas las danzas bajo la luna llena, por todos esos momentos musicales a la orilla del mar.
Llevarán con ellos todos esos dorados recuerdos y se estarán agradecidos para siempre.  Pero no se opondrán a la libertad del otro; su amor se los prohíbe.  Su amor les debe dar más libertad.  en el pasado les dio más esclavitud.
Hay una tremenda necesidad en Occidente de que la mujer empiece un nuevo Movimiento de Liberación, porque las líderes del actual Movimiento, no son meditadoras, no están en sus cabales; son mujeres perturbadas luchando contra hombres perturbados.
Se necesita tener algo de cordura.
Se necesita una profunda compasión, incluso para aquellos que te hicieron daño en el pasado de forma inconsciente; no fue intencional.
Pero l daño que el movimiento de Liberación de la Mujer está haciendo al tratar de herir al hombre, sí que es intencionado. Esto es mucho más repugnante.  No ha ido lejos y no hay muchas mujeres de acuerdo con esas reacciones.  Un nuevo Movimiento de Liberación de la Mujer podría agrupar a millones de mujeres inteligentes y comprensivas.
Y este Movimiento tendría toda la ayuda por parte del hombre, porque no están luchando contra el hombre, estáis luchando contra el pasado, en el que tú has sufrido, en el que el hombre ha sufrido, en el que todo el mundo ha sufrido.
La rebelión no es contra el hombre como tal, es contra el pasado del hombre y la mujer juntos.  Y entonces esta rebelión tendrá la calidad de religiosidad que aportará la gracia a la gente, gratitud a la gente. Espero que esté clara la diferencia que ha surgido entre la mujer oriental y la occidental. Esto no pasaba antes de este siglo.
He oído:

El Presidente Ronald Reagan, mirando, fijamente el fondo de un volcán griego comentó finalmente: “¡Parece el infierno!”.
“¡Ah!, Vosotros los americanos”, dijo el guía, “¡Estáis en todas partes!”.

Las mujeres se han vuelto más cultas, han estado en todas partes.  Se han dado cuenta de cosas de las que las mujeres orientales, son todavía absolutamente inocentes.  En su inocencia hay gracia, una cierta belleza que no es de este mundo, que te da cierta indicación del más allá.
Ese tendría que ser el caso de cada mujer en el mundo.  Cada mujer se puede convertir en la flecha hacia la divinidad; su gracia, su belleza, su amor, su devoción, te pueden mostrar el camino hacia los más altos reinos de tu ser, hacia los más grandes espacios de la consciencia.
Las mujeres no sólo son capaces de dar vida a niños, sino que también son capaces de darse vida a sí mismas, como buscadoras de la Verdad.
Pero este aspecto de la mujer todavía no ha sido explorado en absoluto.



Como dar masajes en el cuello

Masaje de Cuello

Seguir esta progresión que os vamos a presentar para que vuestros masajes de cuello sean totalmente placenteros y saludable.

  • Empezamos con un suave masaje de amasamiento y pequeños pellizcos hacia la nuca, partiendo desde el centro del cuello.
  • Con tres dedos de cada mano, realizaremos movimientos ascendentes y vibratorios desde la comisura del pecho hasta el mentón.
  • Amasamiento desde la base del cuello hacia un hombro y después hacia el otro.
  • Levantamos la cabeza del paciente lentamente, la llevamos con mucha suavidad hacia un costado sosteniendo con una mano el mentón, con la otra masajear en forma de amasamiento el costado del cuello hasta los hombros, primero de un lado y después del otro.
Como dar masajes en el cuello Como dar masajes en el cuello

Como dar masajes en el cuello

  • Tomamos la cabeza, una mano sobre la cúspide y la otra sobre el mentón. Suavemente la giramos hacia los dos lados.
  • Volvemos a apoyar la cabeza sobre los brazos y masajear los hombros.
  • Terminamos con presiones sobre los brazos desde el hombro hasta las muñecas, y volviendo hasta el hombro de la misma forma.

Las repeticiones de estos pasos dependen de vosotros, del bienestar del paciente con el movimiento ó de las necesidades del mismo

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Como dar masajes en la espalda

Como dar masajes en la espalda
La persona que va a recibir el masaje debe estar acostado boca abajo.
Antes de empezar hay que saber que los masajes se realizan desde el cuello hacia la zona sacra, y tiene que ser movimientos profundos y lentos, con los pulgares alrededor de la columna vertebral. Movimientos hacia arriba, hacia abajo y hacia los hombros.
Seguir esta progresión que os vamos a presentar para que vuestros masajes de espalda sean totalmente placenteros y saludables

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Como dar masajes en la espalda

  • Empezaremos doblando el brazo hacia la espalda, y masajeando el borde del omóplato de arriba hacia abajo, de forma firme pero suave, con cuatro dedos.
  • Con la técnica del amasamiento, a ambos lados de la columna vertebral desde el cuello al sacro, lento y profundo. Con ello conseguiremos aflojar la tensión muscular.
  • Con los puños, los deslizamos a los costados de la columna desde el cuello al sacro, allí separamos las manos hacia los costados y subimos deslizando las manos en forma ondulante por toda la espalda hasta llegar al hombro donde deslizamos hacia la zona del cuello dónde volveremos a comenzar.
  • El mismo tipo de masaje pero apoyando la palma de la mano desde los hombros hasta la cadera. Con la técnica de deslizamiento, con toda la mano, por toda la espalda, desde el cuello hacia la cadera, abriendo hacia los laterales, volver a la posición inicial. Esta vuelta la hacemos deslizando apenas las manos para no perder el contacto con el paciente.
  • El último movimiento será deslizamiento en cuello, hombros y bajar por los brazos hasta las manos.

Las repeticiones de estos pasos dependen de vosotros, del bienestar del paciente con el movimiento ó de las necesidades del mismo.

 



La dieta del sexo

La dieta del sexo

Si has notado que el invierno te ha dejado unas huellas alrededor de la cintura difíciles de eliminar, si te es imposible mantenerte a base de frutas y no puedes renunciar, con la llegada del calor, a los helados y las cervecitas, te proponemos una dieta divertida y eficaz: elegir el sexo como método de adelgazamiento, practicándolo tres veces por semana quemarás 7.500 calorías al año. Y si el bolsillo no está para mucho gimnasio, la alternativa es perfecta.

El sexo es una necesidad orgánica y como tal conlleva unos beneficios físicos y psicológicos que todos seguro hemos vivido en nuestras carnes: levanta el ánimo, nos da energía para afrontar los problemas cotidianos y mejora la autoestima. Pero, además, al ser un acto físico, el movimiento y el orgasmo se convierten es un efectivo quemagrasa.

El escritor británico Richard Smith, el que fuera durante 13 años director de ‘The British Medical Journal’, cargo que le procuró cuatro premios de periodismo médico, escribió un manual de éxito con gran sentido del humor, incluso en el título: ‘Cómo adelgazar follando’ (editorial Debolsillo) todo un ‘Best Seller’. En él reivindica la teoría de la dieta del sexo con frases como: ‘mientras uno está ocupado con estas cosas (en hacer el amor…) no come innecesariamente’. Además plantea que el aumento de peso, en muchos casos, se puede atribuir a la falta de actividad sexual ya que, señala, el sexo reemplaza el ansia por comer.

Si a todo lo esgrimido hasta ahora añadimos dos ventajas más: que puedes alargarla cuanto tiempo quieras (o lo que el cuerpo aguante) y que, además, no sólo adelgaza si no que también tonifica, ¿qué haces que no te apuntas a la dieta del sexo desde ya? Regímenes como éste no vas a encontrar.
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Explicación científica
Todo esto no es hablar por hablar, tiene su explicación científica. Los movimientos pélvicos, la aceleración de la respiración, el incremento de los latidos del corazón, la dilatación de los vasos sanguíneos en la región de los genitales y los espasmos musculares cuando llega el orgasmo, gastan una cantidad de energía similar a la que se puede consumir practicando ejercicio físico, quizás no tan placentero como el sexo.

Psicológicamente, durante el acto olvidas las hipotecas, el final de mes y las presiones de los bancos… ‘Las endorfinas que libera el organismo durante la relación sexual hacen que nos olvidemos del estrés y la ansiedad que nos impulsa a ingerir alimentos compulsivamente. El sexo levanta el ánimo de forma natural y aleja de los vicios de la comida’, afirma el escritor británico.

Eso sí, el gasto energético en el sexo es inversamente proporcional a las ganas que pongamos en hacerlo, toma nota: a más ganas, más calorías quemadas. Porque la insatisfacción produce efectos contrarios a los deseados: aumenta las crisis de ansiedad, disminuye la autoestima y atrae la depresión.

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Calorías que quemas con cada paso que das en la relación sexual
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Richard Smith calcula que en una relación de 20 minutos se consumen, aproximadamente, 150 calorías, más que jugando media hora a badminton (125 calorías), al golf (108) e igual que paseando rápido o yendo en bicicleta durante 30 minutos.

¿Algo más concreto? Aquí va un resumen de las calorías que el sr. Smith afirma que puedes consumir durante un acto sexual:

→ Las caricias: suaves 15 calorías, las intensas consumen 20 calorías.

→ Un beso: un beso requiere de un gasto energético aproximado de 60 calorías si es pasional, y de 10 calorías sin son suaves.

→ Mordisquitos: unas 14 calorías.

→ Chupeteos: 40 calorías.

→ Desvestir a la pareja: la excitación que provoca desvestir a la pareja puede quemar 120, pero si encima se resiste o simplemente se deja hacer y no colabora la cifra llega a 187.

→ Realizar un striptease: la tensión hace que puedas quemar hasta 60 calorías.

→ Retozar entre las sábanas: 20 calorías.

→ Juegos con las manos: 4 calorías.

→ Postura del misionero: elimina 240 calorías.

→ Una postura de pie: son unas 400 calorías quemadas.

→ Orgasmo: puede llegar a consumir 27 calorías si es real, ¡160 si es fingido! (para pensárselo) y si el orgasmo es en la ducha o en la bañera la cifra se dispara hasta las 500 calorías.

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Menú de la semana… en la cama y en la mesa
Te proponemos una dieta tipo para los cinco días de la semana, basada en sexo, alimentos y mucha imaginación y fantasía. El fin de semana lo dejamos a tu imaginación y a tus ganas (si te quedan algunas). Éstas son nuestras combinaciones.

Lunes
Empieza por unas caricias, algunos besos y unos juegos entre sábanas. Hazle un striptease quitándote sin prisas, prenda por prenda. Y para finalizar una duchita compartida con postura circense incluida.
TOTAL: alrededor de 1.005 calorías.

Para recargar energías: un poquito de gazpacho fresco, ahora que estamos en verano, unas lonchas de pavo y café bombón, para dejarte con el mejor saber de boca.

Martes
¿Porque no planear un encuentro fugaz en la hora de la comida del trabajo, ahora que con el calorcito las ganas aprietan? A estas horas te recomendamos algo más ligth: una de mordisquitos, un rasgar las vestiduras a la pareja, un misionero de aquí te pillo aquí te mato (240) y un orgasmo… real 27 (¡aunque te tiente el fingido para eso de la barriguita!).
TOTAL: a partir de 468 calorías.

Para recargar energías: la cervecita de al medio día acompañada de una ración de jamón. El final perfecto.

Miércoles
Para mitad de la semana te reservamos algo un poquito más fuerte, para que no decaigas. Más y mejor son las claves: comienza con unas caricias intensas, de esas que dejan huella, haz que tus manos se pierdan en su cuerpo, combina todas las posturas que se te pasen por la cabeza, por la variedad (ya sabes) y alterna 4 o 5 orgasmos fingidos (que le ponen a cien) con uno real en el gran momento final.
TOTAL: unas 1.251 calorías.

Para recargar energías: una ensalada fresquita de tomate y queso de cabra, y de postres, fresas con nata, quizás se te ocurra dónde tomarla de una forma original…

Jueves
Dicen que los jueves son mágicos para disfrutar de la noche, así que para este día, y aprovechando la llegada del buen tiempo y de las terracitas, te proponemos un caprichito de verano. Caer en la tentación, allí donde te pille. Retoza en el jardín de tu casa, en la playa o en un parking, unos chupeteos le ayudarán a encenderse, realizaros un striptease mutuo e intercambiaros la ropa para divertiros un poco, lanzaros a una piscina o acercaros a la playa y llegar al orgasmo loco en el agua sin ningún miramiento.
TOTAL: 620 calorías.

Para recargar energías: frutita fresca y yogurt para compartir. Algo ligero para irse a la cama sin en el estómago lleno.

Viernes
Con el fin de semana a las puertas y sin ninguna obligación laboral a la vista, al menos durante dos días, te proponemos la locura total. Data el gustazo con: un cóctel de caricias intensas, besos profundos y mordisquitos a diestro y siniestro. Después acción con juegos de sábanas y de manos, mil y una posturas del kamasutra para terminar con un orgasmo de esos que hacen historia (uno o varios, si eres de las afortunadas capaz de sentir esta sensación más de una vez durante la relación).
TOTAL. 631 calorías quemadas. Repite y multiplica por dos la cifra.

Para reponer fuerzas: a la mañana siguiente, después de esta sesión intensiva, hay que reponer fuerzas, porque nunca se sabe si se va a volver a repetir o no. Dicen que las relaciones mañaneras son las más sensibles. Así que un yogurt con cereales integrales, una pieza de fruta y buen café te pondrá de nuevo a tono.

Para los faltos de creatividad
Si vuestra creatividad está bajo mínimos y estás cansada de ver esos desconchones en el techo, necesitáis ‘¡urgentemente!’ de una ayudita para reactivar vuestra pasión. Recuerda, una vida sexual insatisfactoria, puede engordar.

Te proponemos consultar el Kamasutra, sí, es un clásico, pero ayuda. Ahora se imprimen versiones muy didácticas con fotos reales y no con los simples gráficos de ediciones antiguas. Te recomendamos el Kama-Sutra XXX, de Alicia Gallotti, un libro muy atrevido para los más ‘open mind’. Siguiendo el consejo que reza en su portada, ‘Gozar con las prácticas sexuales más inconfesables’. Aquí encontrarás detalles de posturas, movimientos y prácticas para dar y recibir placer mientras se adelgaza. Además, está ilustrado al nivel de la mejor revista erótico-didáctica que puedas imaginar.

Combinando las posturas sugeridas en este libro llegarás al éxtasis no sólo en la cama o en la ducha o sobre la mesa del comedor, sino en cualquier rincón donde os encontréis, mientras, y esto es lo mejor quemáis cantidades ingentes de calorías obteniendo y dando placer al mismo tiempo.



Mejorar mi relacion de pareja

Cuando dos personas deciden empezar una relación, pasan por un periodo de enamoramiento en donde prevalecen expectativas fantásticas e idealizadas de la futura convivencia. Los enamorados viven como en burbuja de ensoñación, todo es hermoso, perfecto y maravilloso.

Una vez que pasa el tiempo y deciden iniciar una vida en común, el enamoramiento decrece y la burbuja en la cual estaban absorbidos se rompe. Desaparece la fantasía de la media naranja una vez que descubren que convivir no es tarea fácil.

Vivir bajo un mismo techo no se logra por arte de magia, ni de la noche a la mañana. La forma de ser de ambos miembros de la pareja en algunas ocasiones choca y crea cortocircuito, ya que cada uno lleva a la relación una pequeña maleta imaginaria cargada de experiencias, ideas, creencias, mitos y prejuicios acerca de lo que son las relaciones, los roles, los afectos, la comunicación, la familia, la felicidad, etc. que al ser diferentes formas de ver la vida causan discrepancias, generando pequeños o grandes conflictos que pueden durar unos días, meses, algunos años o incluso durante toda la vida.

Si están empezando a convivir reflexionen sobre la importancia de construir pilares sólidos que equilibren la relación. A continuación seis pilares fundamentales a tomar en cuenta:

Primer Pilar: motivación
Actitud positiva frente a la relación.

Segundo Pilar: afecto y sexualidad
Dar y recibir cariño. Cultivar la vida sexual

Tercer Pilar: comunicación
Diálogo constructivo y búsqueda de soluciones.

Cuarto Pilar: respeto y confianza
Cuidar los espacios y los límites de la pareja.

Quinto Pilar: flexibilidad
Ser comprensivos y ponerse en el lugar de la otra persona.

Sexto pilar: cooperación
Compartir las tareas del hogar, complicidad en los buenos y malos momentos.

Mejorar mi relacion de pareja 410x306 Mejorar mi relacion de pareja

Como mejorar mi relacion de pareja

2. El antes y el después

Antes de…

Los primeros indicios de futuros conflictos se dan antes de vivir juntos. Suceden durante el noviazgo, aparecen ciertas actitudes que nos preocupan en menor grado porque estamos viviendo un sueño idílico de pasión e idealización del compañero/a sentimental. Es como si lleváramos una máscara de carnaval preciosa en la cual ambos quedan deslumbrados, sin darse cuenta de la persona que va detrás de ella.

La frecuencia con que se relacionen, permitirá conocer algunas actitudes, hábitos y defectos que les hará pensar si la persona que tienen a su lado es con quien quieren compartir o no la vida. Ante este dilema existen algunos aspectos que sugiero tomen en cuenta antes de dar el paso definitivo:

- Creencias. Ser conscientes que cada uno trae una idea de la convivencia que  puede ser la misma o diferente. Valorar si las diferencias las pueden tolerar o  no.

- Individualidad. Respetar el espacio personal, la autoestima y las cualidades que  cada uno tiene como ser humano.

- Compatibilidad de caracteres. Valorar si el carácter de cada uno facilita o  dificultad la comunicación y la expresión de afectos.

- Expresión de afectos. Tomar en cuenta la reciprocidad de los afectos  positivos a través de las palabras y el lenguaje del cuerpo.

- Comunicación. Evaluar la fluidez de la comunicación, la capacidad para  escucharse mutuamente, ponerse en lugar del otro y solucionar conflictos  mediante el diálogo asertivo y no agresivo.

- Pasatiempos. Tener en cuenta la posibilidad de compartir tiempo para el ocio  con actividades en la cual ambos sientan bienestar y placer.

¿Qué pasa después?

Han decidido dar el paso y están viviendo juntos. Despiertan de un dulce sueño debido a que ese problemita que veían tan lejano y que creían iba a mejorar al estar juntos no mejora y termina convirtiéndose en un conflicto más serio. Pensar que lo vas hacer cambiar o que con el tiempo modificará sus hábitos es autoengañarnos y vivir en una fantasía que no es real. Por ejemplo: Antes de vivir juntos era celoso, pero a ti no te importaba y te decías "ya lo cambiaré", ahora que conviven, los celos han ido creciendo, no has conseguido que cambie y te sientes fatal.

Los conflictos pueden tener diversos grados de complejidad. Unos se pueden resolver con mayor facilidad cuando la pareja está dispuesta a solucionarlos a través de diálogo constructivo y la negociación. Otros conflictos son mucho más complejos, ya que están enraizados en el tiempo y necesitan de más atención, comprensión, de modificación de actitud de parte de ambos e incluso de ayuda psicológica.

Tres caminos

1. Seguir en más de lo mismo. Continuar con los mismos patrones relacionales que les hacen sufrir y bajar la autoestima. Algunas parejas terminan acostumbrándose a las descalificaciones, pobreza de afectos y a la lucha de poder durante toda la vida.

2. Intentar solucionar los conflictos. A través del diálogo, la reconciliación, la negociación y la cicatrización de las heridas emocionales. Los conflictos tienen solución siempre que ambos estén dispuestos a buscar salidas positivas a los problemas.

3. La separación. Ser consciente que la relación y la convivencia no pueden continuar debido a diferencias irreconciliables. En estos casos es frecuente solicitar la ayuda de un profesional especialista en psicología, terapia de pareja y un abogado.

 

3. Factores que facilitan los conflictos

Aunque pensemos que los conflictos nacen inesperadamente y no tienen una explicación clara, sí que existen ciertos factores personales que facilitan que surjan. Algunos de ellos son:

Mi mundo y el tuyo: Antes de ser pareja, son personas con diferentes mundos interiores, creencias, ideas, gustos, pasatiempos, experiencias y emociones. Al empezar a convivir estos dos mundos se tienen que acoplar. Si por el contrario chocan, es probable que generen pequeños conflictos. Por ejemplo: Reclamos porque uno expresa más afecto que el otro, incapacidad de tomar iniciativas, problemas en el reparto del tiempo libre, etc.

¿Dónde está el cariño?: Dar y recibir afecto es fundamental para los seres humanos desde que nacen hasta que mueren, también lo es en la relación de pareja. No expresar afectos fundamentales como: el cariño, la ternura y la calidez termina por apagar la llama que enciende la relación, si no la cuidamos se apaga. Por ejemplo: Olvidar dar y recibir abrazos, no recordar el beso de buenas noches o evitar decir palabras estimulantes y agradables.

Diálogo negativo: No somos una isla, el ser humano no puede vivir sin la comunicación. El diálogo con descalificativos, agresividad, ironía y ofensa en la pareja fomentan los conflictos y baja la autoestima. No saber escuchar, hablar demasiado o no ponerse en el lugar del otro también son detonantes de tensión en la pareja. Por ejemplo: Llegar a casa y pedir a gritos que se ponga la cena o decirle constantemente a la pareja que no sirve para nada.

Rigidez: El ser humano por naturaleza es flexible y se adapta a los cambios. La pareja también necesita ser flexible en la convivencia y en los cambios que den con el tiempo. Si la pareja tiende a la rigidez e inflexibilidad de ideas y hábitos puede llegar a asfixiarse, porque cae en la monotonía, el aburrimiento, la rutina hasta llegar al hastío.

Exceso de control: El respeto entre los miembros de la pareja es fundamental. Estar constantemente manipulando y usurpando el espacio personal del compañero o compañera sentimental desencadena conflictos serios, ya que la pareja puede sentirse coaccionada y controlada dentro de su espacio vital. Por ejemplo: apropiarse del móvil del compañero o llamarle cada dos minutos, revisarle la agenda, controlarle las salidas, prohibirle que salga con las amistades, etc.

No hay cooperación: Repartir tareas, ayudar, colaborar, ser solidarios uno con el otro es uno de los pilares de la convivencia. Cuando en la relación no hay cooperación por parte de uno o ambos miembros de la pareja la convivencia se convierte en un campo de batalla de reproches, insultos y frustración causados en muchas ocasiones por las convicciones tradicionales a las que están acostumbrados. Por ejemplo: No contribuir en las tareas del hogar, pasar de hacer la compra, olvidar con frecuencia preparar la cena , etc.

Lucha de poder y la envidia: La pareja no debe hacer de la relación una lucha de poder y control. Las guerras internas en cuanto a la economía, el hogar o las relaciones sociales provocan una espiral de rivalidad que termina por acabar con la convivencia. Las consecuencias son: el rencor, la envidia, la frustración, y la búsqueda de la derrota de su propio compañero sentimental.

Los celos: La confianza al igual que el afecto es uno de los principales pilares de la pareja. Un error grave que comenten las parejas es permitir que los celos invadan la relación. La inseguridad, el miedo o la angustia ante lo que puede estar haciendo o pensando la pareja ocasiona ansiedad, depresión, persecuciones, que convierten la relación en un sin vivir y es causante de conflictos serios.
                       

4. Consecuencias personales y relacionales

Los conflictos traen consigo consecuencias que afectan tanto el espacio personal, como el espacio relacional. Conozcamos cómo nos puede afectar:

Espacio personal
1. Baja autoestima.
2. Inseguridad en uno mismo.
3. Infravaloración personal, social y profesional.
4. Falta de motivación.
5. Pensamientos negativos.
6. Frustración personal.
7. Sentimientos de culpa.
8. Insatisfacción ante la vida.
9. Dificultad para sentir placer.
10. Elevados nivel de ansiedad y estrés.
11. Enfermedades físicas: problemas cardíacos, diabetes, cáncer, etc.
12. Depresión.

Espacio relacional
1. Baja autoestima en ambos miembros de la pareja.
2. El ambiente relacional se vuelve insoportable.
3. Suben los niveles de estrés.
4. Se evitan mutuamente. Pasan más tiempo fuera de casa.
5. Buscan aliados para continuar con la guerra: hijos, familiares y amigos.
6. Dificultades sexuales: Falta de deseo, dificultad en la erección, anorgasmia o vaginismo.
7. Desmotivación e insatisfacción personal.
8. Aparición de problemas físicos y emocionales.
9. Posible aparición de relaciones extramaritales.
10. Separación física del compañero sentimental.
11. Ruptura definitiva.

5. Los cambios personales

Gran parte de los conflictos de pareja surgen porque nosotros como personas individuales tenemos situaciones inconclusas que resolver surgidas durante nuestro caminar por la vida, por ejemplo: pobreza de afectos, una educación rígida, situaciones traumáticas, rupturas, pérdidas de seres queridos, etc. las cuales afectan a la autoestima, la auto confianza, las emociones, el estilo de pensamientos y de relación que establecemos con los demás. Estas situaciones no resueltas las llevamos con nosotros a la convivencia, proyectándola en la relación y en el compañero sentimental. Por consiguiente depende de ti no tener miedo a los cambios y solucionar aquello que te afecta tanto a ti como a las relaciones que estableces con los demás.

Algunas sugerencias para el cambio:

- Valorar qué pasa dentro de ti: Sabes que algo dentro de ti no está funcionando bien, analiza que está ocurriendo, qué te preocupa, qué te causa angustia y qué aspectos de tu comportamiento causan conflictos. Mira dentro de ti, reconoce equivocaciones y modifica aquellas actitudes que te hacen daño e impiden descubrir el amor, el placer y la paz interior.

- Resolver lo inconcluso: Aquellas situaciones no resueltas que llevas contigo desde hace mucho tiempo, es necesario que las superes, por ejemplo: el dolor emocional que no has podido superar a causa de la ruptura de una relación. La superación depende de ti, es intentar dar vuelta a la página paso a paso hasta cambiar la narrativa de tu historia personal. Es empezar a vivir en el aquí y ahora, con emociones positivas y sin temor al pasado o al futuro.

- Subir la autoestima: Cuando hay problemas personales y de pareja la autoestima sufre bajones. Por lo tanto es necesario ponerse manos a la obra para fortalecerla y elevarla. Es fundamental: cambiar el concepto que tienes de ti, valorarte, recuperar la confianza, reconocer tus cualidades y analizar los errores que has cometido y aprender de ellos para no repetirlos.

- Sanar las heridas emocionales: Saca el dolor de tu vida, empieza por incrementar el ánimo y reencontrarte con las emociones positivas, por ejemplo: date permiso para sentir: alegría, paz, placer y satisfacción personal. Sanar una dolencia emocional requiere ir paso a paso, tiempo y trabajo personal.

- Estilo de pensamientos: Modifica tu estilo de pensamiento en cuanto a ti mismo y cuanto a las relaciones. Es fundamental empezar a cultivar la motivación, las ideas positivas y el optimismo a través de los pensamientos. Los pensamientos negativos son basura que contamina nuestro mundo interior. Empieza el día diciéndote a ti mismo palabras estimulantes y agradables.

- Estilo nuevo: Es necesario cambiar el estilo de relación que establecemos con la pareja, la familia y las amistades. También es fundamental volver a recuperar la confianza perdida en las personas. Es fundamental adquirir nuevas estrategias para comunicarnos, mejorar la capacidad para dar y recibir afectos, empezar a cuidar nuestro espacio personal y hacer valer nuestro derecho como seres humanos.

 

6. Los cambios en la relación:

Es el momento de buscar soluciones constructivas que ayuden mejorar la relación. La motivación que tenga la pareja es fundamental para resolver los problemas. Querer es poder, por consiguiente si ambos están dispuestos a cambiar es probable que la convivencia salga adelante. Pero si hay desacuerdos, desmotivación y no hay una intencionalidad clara para resolver la crisis, es probable que la relación se deteriore progresivamente.

A continuación alguna sugerencias para el cambio:

- Estilo de comunicación. La forma como dialogamos determina el avance del conflicto o la resolución del mismo. Existen contaminantes que afectan gravemente la comunicación. Son basurillas que hay que eliminar mediante el saneamiento de las habilidades para dialogar. Por ejemplo: Evitar los gritos, llegar a acuerdos, aprender que algunas veces que ceder, disminuir el orgullo, relajarnos con la respiración, aprender a escuchar y ponerse en el lugar de la otra persona.

- Expresión de afecto. La relación se nutre del afecto. Por consiguiente no lo podemos descuidar de ninguna manera. Es como buscar un tesoro perdido bajo una capa de indiferencia, olvido y represión que hay que desenterrar y recuperar con la ayuda de ambos. Por ejemplo: Dar y recibir abrazos, no olvidarnos de los besos diarios, expresar palabras cariñosas, mejorar el estado de ánimo, cultivar la autoestima y más formas de expresión de afecto.

- Vida sexual. La sexualidad es otro pilar de la pareja. El deterioro de la relación también afecta la vida sexual. Es conveniente resolver los conflictos de pareja para tener una actividad sexual saludable. Debemos evitar llevar las discusiones al terreno de la intimidad sexual, ya que la perjudica. Por ejemplo: Recuperar la chispa sexual, enriquecer la comunicación íntima a través del lenguaje corporal, los cinco sentidos y las palabras.

- Repartición de tareas. La relación de pareja es como una cooperativa, la cual necesita de la participación, el compartir y la solidaridad de ambos. Por ejemplo: Cooperar en las funciones del hogar, planificar la economía y tomar decisiones juntas.

- Motivación. Si no hay motivación suficiente la pareja cae en la rutina y la desesperanza. Es recomendable desempolvar las ilusiones, el deseo y la complicidad. Por ejemplo: Preparar actividades divertidas que sorprendan a la pareja y revivir los buenos momentos que han pasado juntos.

7. Ideas para encontrar soluciones

A continuación encontrarás algunas expresiones que contaminan nuestro espacio relacional y algunas ideas para desprendernos de ellas.

Expresión: 1. ¡Siempre estamos hablando a gritos!

Ideas
Si ves que llega el momento de la discusión, intenta buscar un sitio de la casa para respirar profundamente y contar hasta diez. Una vez que estés preparada/o intenta hablar pausadamente, evita descalificaciones ofensivas, ya que empeoran la situación. Es básico que ambos hagan propósitos para mejorar la calidad de tiempo, espacio y contenido de la comunicación para lograr centrarse en la solución del conflicto. Los gritos no conducen a nada positivo, sólo a la violencia.

Expresión: 2. ¡Ya ni me abrazas y menos decirme palabras cariñosas!

Ideas
Ha pasado el tiempo, llevan algunos años de convivencia y se dan cuenta que escasean los abrazos mañaneros, los besos nocturnos y las palabras que les hacían felices. Intenten recuperar aquellas expresiones de cariño y amor que tanto gustan. Un abrazo diario da calorcito, un beso hace sentir bien y una palabra afectuosa alegra el día. Es importante dar y recibir, pero también aprender a pedir.

Expresión: 3. ¡Siempre tiene dolor de cabeza! o ¡Se ha quedado dormido!

Ideas
Expresiones como estas son típicas en la pareja. Ante esta situación es necesario buscar espacios de descanso antes de la relación sexual. Evitar poner de excusa el dolor de cabeza y los síntomas de cansancio cuando no son verdaderos. Las claves es dialogar sobre el sexo, sincerarse, darse cuenta de lo que está causando la falta de deseo sexual. Es conveniente hacer cambios para intensificar el deseo sexual a través de los juegos sexuales, cambiar de horarios y lugar de las prácticas sexuales, pasar más tiempos juntos en la intimidad, utilizar más intensamente las caricias corporales y palabras eróticas.

Expresión: 4. ¡No me valoro para nada!

Ideas
Con frecuencia nos olvidamos de nosotros mismos, ya que estamos más preocupados por nuestra pareja. ¿Y qué pasa contigo, te valoras tu?. Tienes que empezar a cuidar tu espacio personal reconociendo tu valía, cualidades y capacidades. Es un error sobrevalorar al compañero sentimental y no valorarte tu. Dentro de la convivencia hay un espacio compartido con la pareja pero también hay un espacio tuyo que debes amar, valorar, cuidar y respetar.

 

8. ¿Hay salida?

Hay salida, siempre que ambos deseen salir del laberinto de conflictos que empaña la relación. En primera instancia, tengan calma, ya que cuando estamos alterados agrandamos el conflicto y lo vemos como imposible se solucionar. Una vez relajados, hagan un análisis de la situación tomando en cuenta la posibilidad de resolver el problema, a través del diálogo. Es necesario intentar conversar en un espacio de sosiego, y tranquilidad donde se exponga concretamente lo que les preocupa o incómoda hasta llegar acuerdos de solución. Para llegar acuerdos es necesario que ambos estén motivados, sean sinceros y pongan los dos de su parte.

¿Cuándo buscar ayuda?

Si después de muchas horas, días y meses de intentos de solución no llegan a ningún acuerdo o se incumplen. La pareja puede sentirse frustrada, impotente o herida. Ante esta situación deben plantearse la posibilidad de ir a terapia.

La terapia. Es un espacio terapéutico de comunicación donde tienen la oportunidad de expresar sentimientos y pensamientos acerca de los problemas personales y relacionales. El terapeuta es un orientador, asesor y guía que ofrece un abanico de recursos psicológicos para ayudar a retomar el camino de la reconciliación con uno mismo, el reencuentro con la pareja y el entorno social. La terapia también sirve de apoyo para aquellas parejas que solicitan ayuda para una separación física y emocional menos traumática.

¿Cuándo ir a terapia individual?

Es recomendable cuando por diversas circunstancias de la vida, uno de los miembros de la pareja siente que tiene que superar situaciones personales que están causando dificultades en su relación. A través de la terapia individual nos damos cuenta del dolor emocional que hay dentro que necesitamos liberar para vivir con mayor tranquilidad y bienestar.

 

9. Reflexiones finales

A lo largo de los 9 capítulos del curso he querido llevarles por un recorrido general sobre alguno de los problemas con los cuales se suelen encontrar las parejas que inician una vida en común o llevan un tiempo conviviendo. A la vez hemos visto cómo los conflictos nos afectan, la importancia de los cambios personales y relacionales, así como algunas ideas para encontrar salida ha problemas cotidianos de comunicación, afecto, sexualidad y autoestima.

Vivir en pareja no es una tarea fácil pero tampoco imposible. La relación es de dos y se construye poco a poco con esfuerzo y dedicación. Cómo todo en la vida habrá momentos buenos y malos, pero si sus pilares son fuertes encontrarán el equilibrio, la ilusión y la armonía necesarios para seguir juntos.

¿Cómo podemos prevenir los conflictos?

Cómo dice el refrán, más vale prevenir que lamentar. No esperemos a que aparezcan los problemas, actuemos antes. Fortalecer psicológicamente tu interior y el de tu pareja es enriquecedor para que el camino por la vida sea más esperanzador y placentero. Es momento de actuar consecuentemente y empezar a cambiar por dentro y por fuera.

En la actualidad son cada vez más los profesionales que se suman a realizar cursos y talleres de crecimiento personal para personas que deseen conocerse interiormente, sentir paz emocional, ampliar habilidades y recursos psicológicos.

¿Qué es un taller?

Es un espacio de comunicación, motivación y apoyo donde un grupo reducido de personas (entre 10 ó 15) tienen la oportunidad de explorar diferentes áreas de su vida y darse cuenta de las posibilidades que tienen para crecer interiormente y superar situaciones que causan malestar. El profesional que lleve el taller debe ser un especialista en el tema. También servirá de guía y orientador durante todo el desarrollo del taller. Los temas suelen trabajarse desde una perspectiva teórico-práctica y experiencial donde juegan un papel importante las dinámicas y los trabajos grupales. Además los participantes si lo desean pueden resolver inquietudes, expresar sentimientos, formular preguntas o comentar experiencias relacionadas con el taller.

¿En qué me benefician los talleres?

- Favorece la autoestima, la valía personal y la confianza en uno mismo.

- Reconocemos habilidades para comunicamos con la pareja, los amigos y las  personas de nuestro alrededor.

- Expresar sentimientos de forma asertiva y positiva.

- Encontramos estrategias para superar los complejos, el estrés y la ansiedad.

- Cerramos heridas emocionales causadas en la infancia, adolescencia y adultez.

- Conocemos habilidades y cualidades para hacer amigos, tener pareja y  relacionarnos mejor.

- Aprendemos a exteriorizar con mayor frecuencia el buen humor.

- Conocer recursos para mejorar la vida sexual.

Actualmente son cada vez más las personas que creen en la posibilidad de enriquecer su vida apuntándose a cursos y talleres relacionados con:

- Autoestima.

- Habilidades de comunicación.

- Afectividad.

- Relajación.

- Superación personal.

- Motivación.

- Psicosexualidad.

En los talleres encuentras guías de ayuda y apoyo. Aportan y refuerzan ideas que teníamos pero que tenemos en desuso. Además nos impulsan a seguir para adelante, cambiamos el chip mental frente a pensamientos y emociones negativos que nos hacen daño, a la vez nos "damos cuenta" que no estamos solos, ya que más personas pasan por situaciones parecidas y luchan por salir adelante a través del conocimiento interior y el conocimiento de nuevos estilo de relación con la pareja, la familia, las amistades, los compañeros de trabajo, etc.



¿Puedo practicar sexo durante el embarazo?

¿Puedo practicar sexo durante el embarazo?
El sexo en el embarazo es más común de lo que se cree. Se tiende a pensar que el apetito sexual de las mujeres en esta etapa disminuye y, hasta cierto punto es real.

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El sexo durante el embarazo



Mujer objeto

Mujer objeto

       ¿Por qué a las mujeres les gusta mostrarse atractivas cuando, al mismo tiempo, rechazan el deseo sexual del hombre?

En esto existe una estrategia política; a la mujer le gusta ser atractiva porque eso le da poder.  Cuanto más atractiva es, más poder tiene sobre el hombre.  Y ¿a quién no le gusta ser poderoso?  Es por el poder por lo que la gente lucha toda la vida.
¿Por qué deseas dinero?  Porque el dinero te da poder.  ¿Por qué ambicionas llegar a ser Primer Ministro o Presidente de una Nación?  Porque te da poder.  ¿Por qué quieres ser un santo?  Porque te da poder.  La gente va en busca del poder por distintos caminos; a la mujer no se le ha dejado ninguna otra fuente de poder, sólo tiene una salida: su cuerpo.  Es por esto que la preocupación constante de la mujer es ser cada vez más y más atractiva.
¿Has observado que la mujer moderna no tiene tanto interés en parecer atractiva?  ¿Por qué?  Porque está entrando en otros aspectos de la política del poder. La mujer moderna se está liberando de una antigua esclavitud. Lucha contra el hombre por un título en la Universidad, compite en el mercado de valores, compite en la política. No necesita preocuparse demasiado por ser atractiva.
El hombre nunca se ha preocupado mucho por verse atractivo.  ¿Por qué?  Porque esto se lo dejó enteramente a la mujer.  Para la mujer, el ser atractiva, ha sido la única forma de obtener algo de poder.  Y como para el hombre han existido tantas otras fuentes de poder, el ser atractivo, le ha parecido un poco afeminado, marica.  Eso es sólo para las mujeres.
Esto no ha sido siempre así.  En el pasado hubo un tiempo en el que la mujer fue tan libre como el hombre.  Y entonces, el hombre sí estuvo interesado en ser tan atractivo como la mujer. Observa a Krishna, sus cuadros, sus hermosas ropas de seda, con toda clase de adornos, con una flauta, con pendientes y con una linda corona de plumas de pavo real. Obsérvalo, ¡se ve tan hermoso!  Y esa fue la época en la que, tanto el hombre como la mujer, eran absolutamente libres para hacer lo que quisiera.  De pronto, llegan una muy larga y oscura noche en la que la mujer fue reprimida.
Los curas y los mal llamados santos fueron los causantes.  Tus santos siempre han temido a la mujer, porque la mujer se ve tan poderosa que puede destruir la santidad del santo en pocos minutos…  A causa de estos santos la mujer fue condenada.  Tenían miedo de la mujer y debía ser reprimida. Y al reprimir a la mujer, todas las fuentes de bienestar en la vida, de fluidez, fueron también eliminadas.  Entonces, sólo quedó una cosa: sus cuerpos.
¿Y quién es que no desea ser poderoso?  A menos que entiendas que el poder trae sólo desgracia, que el poder es destructivo y violento; a menos que, a través de la comprensión, tu deseo por el poder desaparezca, ¿cómo no vas a desear ser poderoso?
La mujer sólo mantiene su poder cuando se coloca delante de ti, como un espejismo, nunca disponible y siempre asequible, tan cerca y tan distante.  Sólo entonces es poderosa; y si de pronto cae en tu regazo, todo su poder se terminó.  Y una vez que has explotado su sexualidad, una vez que la has usado, está perdida, ya no tiene poder sobre ti. Por esto te atrae y se mantiene distante.  Te atrae, te provoca, te seduce, y cuando te acercas a ella, simplemente te dice no.
Esto es simple lógica. Si ella te dice sí, la reduces a un mecanismo; la usas.  Nadie quiere ser usado.  Este es el otro lado de la misma política de poder.  Poder significa “capacidad de usar al otro” y cuando alguien te usa a ti, tu poder se termina; eres degradado a la impotencia.
Ninguna mujer quiere ser usada.  Y has estado haciéndolo durante años. El amor se ha convertido en algo muy feo.  Debería ser lo más glorioso, pero no lo es; porque el hombre ha estado usando a la mujer y la mujer está resentida y, naturalmente, se resiste.  No quiere ser reducida a un objeto.  Esta es la razón por la que ves a los maridos mover la cola cuando están con sus esposas, y las esposas en una actitud tal, como si estuvieran por encima de todas las estupideces, en una actitud de “más santos que el Papa”.  Las esposas continúan pretendiendo que no están interesadas en el sexo, en este sucio sexo, pero tienen tanto interés como tú, sólo que su problema es que no pueden demostrarlo porque de otra manera tú inmediatamente las dejas sin poder; comienzas a usarlas.

Mujer objeto 410x276 Mujer objeto

Mujer objeto

Es por eso que están interesadas en cualquier otra cosa, como por ejemplo en ser muy atractivas para ti y luego rechazarte.  Este es el goce del poder: arrastrarte.  Y eres arrastrado, así como si fueses tirado por cuerdas y después te dice “no”, y te quedas absolutamente inerme.  Y sigues moviendo la cola como un perro; entonces la mujer goza.  Esto es horrible. No debería ser así.  Es una situación desagradable porque el amor ha sido reducido a un juego de poder y esto debe cambiar.
Tenemos que crear una nueva humanidad y un mundo nuevo, donde el amor no sea un asunto de poder. Aparta por lo menos al amor del juego del poder.  Deja allí el dinero, deja allí la política, déjalo todo allí, pero rescata el amor.  El amor es inmensamente valioso, no lo conviertas en una baratija. Pero esto es lo que ha sucedido.
La mujer trata de ser hermosa por todos los medios posibles; al menos, de parecer hermosa.  Y una vez que eres atraído por sus encantos, comienza a escapar de ti.  Y éste es todo su juego. Si tú comienzas a escapar de ella, te buscará y se acercará a ti, y en el momento en que tú comiences a perseguirla otra vez, ella se escapará.  ¡Este es su juego! Esto no es amor; esto es inhumano.  Pero es lo que está sucediendo; es lo que ha estado sucediendo siempre, durante años.   ¡Cuidado!
Por lo menos en mi comuna esto tiene que desaparecer.  Toda persona posee una gran dignidad, y nadie puede ser reducido a una mercancía.  Se debe respetar al hombre, respetar a la mujer; todos son divinos.
Y olvídate de la anticuada idea de que es el hombre el que le hace el amor a la mujer; eso es estúpido.  Esto hace pensar que es el hombre el activo en la pareja y que la mujer está ahí sólo como alguien a quien hay que hacerle algo. Incluso, en la forma de expresarlo es el hombre el que hace el amor, es el hombre el activo en la pareja y es la mujer la que está ahí en receptiva pasividad. Pero esto no es cierto.  Ambos están haciendo el amor, ambos son activos, ambos son participantes, y la mujer lo es a su manera…  Su participación es su receptividad y en ella es tan activa como el hombre.
Y no pienses que sólo tú haces algo por la mujer, también ella está haciendo algo por ti; ambos estáis haciendo algo inmensamente valioso entre los dos.  Ambos estáis compartiendo vuestras energías, ambos estáis ofreciéndoos a vosotros mismos en el templo del amor, en el templo del dios del amor. Es el dios del amor el que os ha poseído a ambos.  Es un momento sagrado, estás caminando en un territorio sagrado.  Sólo entonces habrá una cualidad totalmente diferente en el comportamiento de la gente.
Es bueno ser hermoso; es horrible parecer hermoso.  Es agradable ser atractivo, pero no lo es arreglárselas para ser atractivo.  Este arreglo es astucia. La gente, por naturaleza, es hermosa; no hay necesidad de maquillarse.  Todo maquillaje es feo, te hace mucho más fea.  La belleza está en la simplicidad, en la inocencia, en ser natural, espontánea. Y si eres hermosa, no uses tu belleza como poder político; eso es profanarla, eso es un sacrilegio.
La belleza es un don de Dios.  Compártela y no la uses como una forma de poder, de poseer al otro.  Tu amor se convertirá así en oración y tu belleza será una ofrenda a Dios.



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Sábado, 19 mayo 2012